Seguridad

Consciente de la complejidad del sistema ferroviario y de las interacciones entre sus componentes materiales, humanos y organizativos, LFP gestiona todas las categorías de riesgos y por lo tanto, tiene establecidos varios dispositivos para gestionar todas las tipologías de la seguridad:

  • La seguridad ferroviaria
  • La seguridad del personal
  • La seguridad policial y de orden público frente a ataques externos

De acuerdo con la Directiva 2004/49/CE, la seguridad ferroviaria se gestiona mediante un dispositivo muy amplio denominado Sistema de Gestión de la Seguridad o SGS. El SGS es un conjunto de disposiciones tomadas para la gestión de riesgos relativos a las actividades propias de LFP en su calidad de Gestor de Infraestructura, pero también a las actividades de las Empresas Ferroviarias y de los proveedores y subcontratistas que pueden intervenir en la línea.

El SGS es el dispositivo esencial de LFP que permite controlar y minimizar los riesgos ferroviarios sea cual sea su origen, técnicos, humanos, reglamentarios u organizacionales, y se aplica con el máximo rigor.

Paralelamente al SGS, LFP también tiene implantado un dispositivo de gestión de la seguridad y orden público para protegerse frente a ataques externos sea cual sea la forma que puedan adoptar: atentados físicos o cibernéticos. Igual que el SGS, este dispositivo se basa en componentes materiales, humanos y organizativos y permite:

  • Detectar de forma temprana cualquier amenaza, situación anormal, riesgo y ataque potencial o real
  • Minimizar las consecuencias humanas y materiales
  • Facilitar la respuesta operativa y la gestión de crisis
  • Volver a la normalidad a la mayor brevedad posible

Sin olvidar la seguridad e higiene del personal y la prevención de riesgos laborales, que también forman parte de las prioridades de la empresa. LFP desarrolla un dispositivo de prevención de los riesgos laborales mediante un servicio de prevención propio, debidamente formado.

Componentes humanos


La Sección Internacional es una línea que “genéticamente” ofrece máxima seguridad. Sin embargo, la experiencia muestra que lamentablemente, los mejores equipamientos de seguridad no pueden por sí solos garantizar una seguridad absoluta.

Los componentes humanos movilizados por LFP no solo son los necesarios y suficientes en cantidad, sino también los adecuados en términos de competencias.

LFP contrata personal de alto nivel académico y le forma en el sistema ferroviario en general, la función propiamente dicha y los procedimientos propios de la Sección Internacional.

La dirección general de la empresa está directamente involucrada en los temas tanto de seguridad como operativos y ejerce tareas esenciales de seguridad y de formación. A nivel operativo, existen varios componentes que contribuyen a conseguir un alto nivel de seguridad, tanto ferroviaria como ante amenazas externas y ataques.

Componentes materiales de la estructura


Además de una concepción y una construcción cuidadosa según las mejoras prácticas del sector ferroviario y un mantenimiento muy riguroso, la línea está equipada con numerosos sistemas de seguridad que permiten no solo controlar los riesgos habituales de los ferrocarriles, sino también los riesgos particulares debidos a la especifidad de la Sección Internacional: mixidad y cohabitación de trenes de alta velocidad y de trenes de mercancías, carácter transfronterizo con alto impacto mediático, presencia de un túnel largo, y carácter exclusivo al ser el único enlace ferroviario de ancho de vía internacional UIC entre la península ibérica y el resto de Europa.

Toda la línea está cerrada perimetralmente mediante un cerramiento sólido, con numerosos caminos de acceso que permiten llegar rápidamente a cualquier punto para prestar asistencia a los trenes.

Los equipamientos de seguridad son redundantes y ofrecen una máxima seguridad y fiabilidad. Por otra parte, han sido diseñados para poder funcionar en varios modos degradados, de forma a maximizar la disponibilidad de la línea, incuso en caso de fallo de un equipamiento.

El túnel del Pertús, o mejor dicho, los túneles del Pertús (no olvidemos que son dos) no sólo han sido diseñados según las Especificaciones Técnicas de Interoperabilidad europeas, sino que en varios aspectos van mucho más allá.

En definitiva, una línea concebida, diseñada, construida, equipada y mantenida para una máxima seguridad.

Componentes organizacionales


Además de los componentes materiales y humanos, una gestión de la seguridad adecuada se basa en organizaciones sólidas y sobre todo, objeto de una mejora continua. LFP tiene implantada una organización que cubre el conjunto de aspectos y riesgos de sus actividades.

La organización de la seguridad se basa en una clara definición y reparto de las misiones y responsabilidades de cada actor de la empresa respecto a la seguridad, formalizada mediante delegaciones de poder en materia de seguridad.

Asimismo, se efectúa un control permanente de todos los riesgos derivados de las actividades de LFP.

Ante todas estas problemáticas, la respuesta de LFP es múltiple y exhaustiva, por ejemplo:

  • Todas las actuaciones a desarrollar sin excepción son definidas por escrito en una amplia, completa y exhaustiva documentación de seguridad, fruto de una intensa reflexión interna y de una mejora continua de la seguridad y las prestaciones
  • Todo el personal está formado y habilitado de acuerdo con las normativas nacionales y europeas.
  • El desarrollo de las tareas de seguridad por parte de cada agente se controla mediante planes de vigilancia y controles de dos niveles para detectar posibles carencias, no conformidades o situaciones que podrían representar un potencial peligro y afectar la seguridad.
  • Un proceso de retorno de experiencia (REX) y de auditorías internas permite analizar los acontecimientos, aprovechar la experiencia adquirida y sobre todo, proponer acciones de mejora.
  • En caso de accidente, los servicios de emergencia de ambos Estados colaboran e intervienen de manera coordinada en el marco de un Plan Binacional de Socorro.
  • El personal se beneficia de formaciones de reciclaje y de entrenamiento gracias a simulacros internos de incidencias y de socorro anuales con los Servicios de Emergencia. Sus aptitudes y competencias son objeto de un seguimiento específico y el mantenimiento de sus competencias está garantizado.
  • La gestión de las intervenciones de los subcontratistas y de las actividades empresariales (coactividad) es estricta y rigurosa.